viernes, 14 de octubre de 2011

LA DIFICIL SITUACION DE LAS COMUNIDADES MUSULMANAS EN ESPAÑA


COMITÉ DE ARBITRAJE MUSULMAN

COMUNICADO: LA DIFICIL SITUACION DE LA COMUNIDADES MUSULMANAS EN ESPAÑA

Un colectivo social compuesto por, en torno, a un millón y medio de personas, con un referente vertebrador que son las mezquitas, y esto es aplicable, sean o no practicantes, debe hacer reflexionar a nuestros gobernantes. La época de la subvención, y la ayuda social si es que en algún momento fue una herramienta de intervención social, hoy mas que nunca, debido a múltiples factores, su insuficiencia, y la crisis económica hacen que la política de subvenciones y ayudas, sea algo que hay que abandonar y se hace necesario por tanto arbitrar nuevas políticas para allegar recursos económicos. El modelo financiación se diseño en base a dos elementos, uno, las aportaciones de los fieles a imagen y semejante de las colectas dominicales de las iglesias católicas. Una segunda vía, el modelo de ayudas de las ongs.

El modelo pronto se mostró insuficiente, porque llevaba insito su propia falta de visión. La Iglesias Católica, no nos olvidemos, que tiene sus propias fuentes de financiación, como el propio patrimonio, compuesto por los bienes catalogados, y la financiación estatal acorada en el Convenio de cooperación entre el estado español y la Santa Sede; la financiación obtenida a través de las colectas, es como se puede imaginar sensiblemente inferior, pero conserva esa finalidad de mantener el, compromiso con sus fieles. Este modelo se extendió para el resto de las confesiones, pero hoy resulta manifiestamente insuficiente. Las comunidades musulmanas, no responden al modelo de la ongs. Estas organizaciones, trabajan con programas y proyectos concretos, bien sean proyectos locales o más amplios, destinados a determinados colectivos o de los denominados de ayuda al desarrollo y cooperación internacional. En cualquiera de los supuestos, este modelo de financiación publica, podrá responder en mejor peor medida a sus fines sociales, pero lo que resulta incuestionable es que este modelo de financiación, que si en algún momento sirvió, hoy no sirve y es preciso arbitrar mecanismos que den respuestas a estas realidades sociales. Y ello porque en primer termino las comunidades musulmanas, vertebradas en mezquitas o centros de culto, no son ongs, no realizan proyectos sociales al modo de las ongs, Cierto y muy cierto que llevan a cabo en la mayoría de los casos, por no decir su práctica totalidad una labor de integración, educativa, social, cultural y un largo etc de compromisos sociales que representa su presencia en nuestra sociedad. Pero esto no es un proyecto concreto al menos en la concepción de la Fundación Pluralismo y Convivencia. Este modelo debe ser sustituido por otro mas acorde con la realidad presente, por que no responde a las necesidades actuales. La finalidad de la Fundación Pluralismo con la subvención de proyectos sociales, es una parte minina y que no responde a las verdaderas necesidades sociales de las mezquitas, por lo que seria conveniente la revisión de la finalidad y papel que representa esta entidad. Nuestras mezquitas necesitan irrumpir de una vez por todas al terreno de la actividad comercial, en el plano de la economía social y del comercio justo. Con ello pretendemos el reconocimiento de esta entidades como un instrumento social capaz de allegar recursos con los que pode r subvenir al dia, dia, de las comunidades musulmanas o mezquitas, que deben pagar en la mayoría de los casos un fuerte alquiler, salarios de un imam, gastos de mantenimiento, por lo que la situación de no cambiar el modelo, es de quiebra técnica, salvo que lo que se pretenda sea la limitación de la aparición de nuevas mezquitas y reconversión de las actuales. El actual modelo de colectas internas y subvenciones ya no sirve y urge dotar a las comunidades de instrumentos jurídicos que permitan operar en condiciones amparadas por el marco legal. Para ello ya FECOM CASTILLA LA MANCHA, dirigid un escrito al Ministerio en la que hacia patente esta situación solicitando el reconocimiento de la posibilidad de incorporarse al marco actuación de la economía social. Hasta el presente nos comunica la citada Federacion que no ha recibido respuesta. Esperemos que este silencio no responda a una negativa.

Comité de Arbitraje Musulmán –CAM-

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